flecha estrellada

reflexiones cotidianas

Amores imposibles

Amores imposibles. ¿Cuántas novelas, guiones, canciones y muestras artísticas habrán sido creadas a causa de este azar del destino? El arte suele ser la expresión de las emociones cuando las palabras no alcanzan a expresar el sentir, por ello no es extraño encontrar tan prolíficos documentos al respecto, ya que esos amores imposibles son difícilmente expresables en simples palabras. Pero, volvamos al tema…

El amor mueve montañas. El amor todo lo puede. Sólo el amar basta. El amor, al final, siempre triunfa. ¿Te suena? ¿Cuántas veces lo has escuchado? Pues, por si todavía tenías dudas… Es mentira. De hecho, esas fórmulas y frases tan comunes son las que dan vida al conocido “mito de la omnipotencia”; uno de los varios mitos sobre el amor romántico. Si todavía no habías escuchado sobre ellos, te recomiendo que hagas una rápida búsqueda en Google. Tal vez  tras una lectura pausada se te abran un poco los ojos y esos nuevos conocimientos arrojen luz sobre experiencias propias o ajenas. Y es que Hollywood y Disney han hecho daño. Mucho daño.

A estoy hay que añadir que hasta hormonalmente estamos diseñados de tal manera que el chute ante las adversidades es mayor cuando, a pesar de las mismas, llega una recompensa, por muy pequeña que sea, para de este modo y de forma subconsciente, tratar de superarlas y luchar con mayor ahínco. De ahí surgen las idealizaciones del otro, o la perdida de referencias en cuanto a lo salvable versus lo inalcanzable, olvidando por completo todas las imperfecciones del otro o las limitaciones de la relación. Nos cegamos.

Sin embargo, mires por donde lo mires, hay situaciones que ni con todos los medios existentes tienen solución.  Y, ¿qué ocurre cuando, aun conociendo todo esto, te enamoras y acabas colgado de un amor imposible? Pues que es un asco. No hay otra definición. En especial cuando despiertas del encantamiento inicial.

En mi caso, llevo más de un año soltero, sin lograr ninguna vinculación especial con los hombres que he ido conociendo estos meses, para acabar enamorado, prendido, casi obsesionado de un hombre con el que apenas he convivido 5 días, que vive a unos 8.800km de distancia y cuya situación es lo opuesto al famoso “NSA”, porque tiene como mil strings attached. Como dicen los antiguos, fue una conexión inenarrable, algo que no había sentido jamás. Algo que nunca se va a olvidar. Algo por lo que perder la cabeza. Si no llega a ser por… esos mil strings attached. ¿Acaso seremos dos especímenes de homo sensorium?

¿Una solución? La desconexión. Ya me funcionó antes y, aunque no es garantía de éxito, tal vez me ayude a seguir hacia delante. Y es que el tomar distancia, aunque físicamente ya exista, duele. Así que sí, Erick, he necesitado volver a mi Barcelona, volver a mi realidad, para darme cuenta de que lo que de verdad necesito es asumir tu perdida, pues en realidad nunca te tuve. Y cualquier otra cosa es engañarme.

No tengo nada de lo que arrepentirme de lo vivido contigo, salvo el haberle dado aire a este fuego, al que mejor hubiese sido ahogar cuando todavía era pequeño, para que así doliese menos apagarlo.

Así que, espero me perdones, pero te voy a decir adiós, vamos a tratar de desconectarnos. ¿Egoísta? Hay momentos en los que es uno mismo quien debe tomar la decisión de cuidarse pues nadie lo va ha hacer mejor que uno mismo.

Así que, con todo mi corazón roto y en un puño… Goodbye my lover. Goodbye my friend.

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De autobuses y Drags

No creo que sea la primera reflexión que leas sobre el que ha sido el tema de la semana. En cuestión de horas nos encontramos con la aparición de un bus de color naranja y con mensajes transfóbicos en las calles de la capital y la actuación, por llamarlo de algún modo, de la que se coronó como la nueva reinona Drag del carnaval de Gran Canaria.

Querida/o amiga/o indignado con dicha actuación de Sethlas: ese mismo sentimiento es el que tienen miles de personas al ver el autobús negacionista de la realidad trans e intersexual.

Querida/o amiga/o indignado con la aparición del bus de HazteOir.org: ese mismo sentimiento es el que tienen miles de personas al ver la actuación de Sethlas en Gran Canaria.

Y digo indignado por no decir, cabreado, enfurecido, desalentado, impotente, incomprendido… Y sé muy bien qué palabras escoger porque como gay activista y católico, siento todo eso ¡por partida doble!

¿De verdad es necesario caer en estas provocaciones que sólo llevan a la confrontación? ¿No veis unos y otros que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa? Por mucho que no te lo creas, ambos somos grupos minoritarios que van contra corriente y que sencillamente buscamos vivir en paz como quienes somos. Sí, ambos.

Hemos llegado a un punto en el que los católicos somos una minoría mal vista y ninguneada sin reparos, donde nuestros sentimientos religiosos son ridiculizados y maltratados entre risas y aplausos de la mayoría. ¿A quién creéis que hacen daño esas provocaciones? ¿Al obispo de Gran Canaria y ya? No, también hacen daño a tu vecino, a tu profesora, a tu farmacéutica, al conductor de autobús, al taxista, a tu amiga que no se atreve a decir que practica el ayuno y abstinencia esta cuaresma por miedo a que te rías de ella, a tu compañero de trabajo que se levanta 2 horas antes que tú para ir a misa, a tu madre que enciende velas a la Virgen de vuestro pueblo… Y aun así te ríes. Haciendo mofa de algo muy íntimo y sagrado para miles de nosotros. Ser católico no está de moda, ya no. Y de hecho no contamos con medios reales para impedir estos ataques y desprecios, llegando a soportar gritos de “arderéis como en el 36” de quien ahora es una diputada con total impunidad… Pero dime una cosa maricón, ¿de verdad crees que el camino es tratarles con el mismo desprecio con el que nos trataron durante decenios? Seamos mejores que ellos.

Y de la misma manera, ese autobús de la vergüenza, es una provocación repugnante que ataca directamente a lo más íntimo y sagrado para todos (no solo los trans o intersexuales): nuestra identidad, nuestro ser, nuestro querer ser. Antes de criticar y hablar de “censura gay”, “inquisición LGTB”, etc., párate a pensar y lee, documéntate y quítate esa costra de las retinas que sólo te deja ver el mundo a tu manera (en cualquier caso es llamativo que la presa derechona utilice esas palabras para referirse a un lobby que en la práctica no existe…). No es evidente que todos los niños tengan pene, te guste o no. No es evidente que todas las niñas nazcan con vulva, te guste o no. La Naturaleza es más rica que esa mentalidad binaria hombre-mujer. Y todo aquel que no entra dentro de esa realidad binaria que tienes en mente, ante ese autobus, se siente escupido, menospreciado, insultado… y junto a ellxs, nos sentimos atacados todos los que comprendemos dicha realidad y que de alguna manera vivimos. Porque además es un mensaje que va con toda la intención de hacer daño, y si no lo ves, quítate las legañas. Como leí recientemente, si te metes con la T del colectivo, te estás metiendo con la LGB+. Y gracias a lucha y activismo de cientos de personas durante generaciones, ahora tenemos el mecanismo legal y el aparato necesario para detener dicho autobús.

Ambos son actos que buscan la provocación, ambos inducen al odio, ambos son producto de la ignorancia, ambos son repulsivos, ambos son innecesarios.

Por amor donde no hay amor, y sacarás amor. San Juan de la Cruz.

 

Estimada Anna

Hace ya bastante tiempo que andaba queriendo escribirte esta carta; de hecho, la necesidad se vio apremiada cuando el otro día, hace unas semanas, te vi por primera vez en años, ahí, muy cerca de mi, pasando un rato con tus amigas, bailando, en el mismo sitio al que tú misma me llevaste por primera vez años atrás. Fue un terremoto. Casi me ahogo. No supe como actuar, así que tomé una resolución: ignorar que dicha situación se estuviese produciendo. Te ignoré. Y esta necesidad apremiada por ese repentino encuentro, se hizo urgente cuando, de pronto, una noche te soñé. Te soñé un mal sueño.

Anna, en primer lugar y ante todo, quiero darte las gracias. Gracias porque fuiste para mi alguien clave en el desarrollo de mi vida, en ese saberme quien soy.

Nos conocimos en aquel lejano mes de octubre de 2012 y durante esos primeros meses de mi aventura en Barcelona fuiste una persona central, pasando a ser decisiva en el posterior devenir de acontecimientos, decisiones, pensamientos… Gracias a tu paciencia fui enfrentando, uno tras otro, los viejos, anquilosados y profundamente arraigados esquemas y estructuras mentales de lo que era el hombre, la mujer, la masculinidad, la feminidad, lo natural a la persona, lo cierto, lo falso… Fueron horas y horas de conversaciones y enfrentamientos, sobretodo las primeras semanas, en los que mi compleja estructura mental basada en laboriosos y complejos razonamientos filosóficos y teológicos, se enfrentaban a la más dura realidad y al más descarnado sentido común. Gracias a ti descubrí a Gabriel y sus pingüinos, y de ahí han venido miles de cosas buenas.

De pronto nos habíamos convertido en amigos íntimos, tan íntimos que llegué a confesarte pensamientos y secretos que hasta entonces nunca habían salido de mis labios. Te convertiste en mi confidente, en mi compinche. Fuiste, durante un tiempo, mi refugio, la única que me entendía, la que mecía mis miedos.

Sin embargo, poco a poco, por el desgaste de la estrecha convivencia y por las diferencias de trato respecto a Tomás, las pequeñas gotas provocaron un gran socavón. Una distancia tan grande, que se convirtió en insalvable.

Si te soy sincero, ya son muy vagos y confusos los recuerdos sobre lo que nos llevó a ese punto… Aunque es cierto que tampoco he querido conservarlos, ni soy rencoroso por naturaleza, pero tengo claro que asumo toda la culpa que me corresponde. Hubo momentos en los que no me porté bien, en los que no actué como hubiese querido que actuasen conmigo e, independientemente a los motivos que me llevaron a actuar así, estuvo mal por mi parte. Fui un capullo.

Sin embargo, también quiero decirte que no entiendo como, tras avisaros que dejaba el piso con mucho más tiempo del necesario, buscándoos una sustituta y haber hecho todo lo posible las últimas semanas de convivencia por paliar mis errores y tener una convivencia lo mejor posible, etc. Cómo, tras todo eso y más, me diste (y ya lo pongo en segunda persona del singular porque sé que Tomas tuvo poco que opinar) la espalda, me borraste de tu vida sin ningún tipo de contemplaciones, siendo que lo último que nos dijimos en persona no fueron más que buenas palabras… Me dejó helado, destrozado y con la gran pregunta de… ¿tan mal lo he hecho que no me merezco ni una explicación? ¿ni siquiera un adiós por tu parte? Tuvo que ser Tomás quien diese la cara. Y, precisamente por eso, hace unos días, al verte, no te saludé. Me dejaste claro que no querías volver a saber nada de mi en lo que queda de tu vida, de manera que, en honor a todo lo bueno que me trajiste, lo respeté y lo respetaré. Y por eso te escribo esta carta: para despedirme de ti, ya que no me diste la ocasión en su momento.

Anna, aunque algo me dice que no es así, espero que todo con Tomás vaya fenomenal, que la boda fuese genial, que Venus y Dánae sigan igual de guapas y juguetonas que siempre, que hayas encontrado trabajo, que estés bien contigo misma y que seas feliz con la vida que has decidido vivir. Anna, espero de corazón que tus anhelos se cumplan y que la vida te trate lo mejor posible. Anna, te pido que me perdones por todo el daño que pude haberte causado y te agradezco todo lo que me enseñaste y ayudaste. Un abrazo enorme, de corazón a corazón. Y adiós. Hasta otra vida y ¡que te vaya bonito! 🙂

Un beso,

Juan

 

 

 

Retrato de un instante

No pertenezco a tus estándares. Y no hay nada malo en ello. Somos distintos. Y ¡menos mal!

Es llamativo cómo la homofobia se mete hasta en los rincones más curiosos. Ese rechazo a lo homosexual viene enmascarado normalmente, precisamente, en el respeto a los denominados usos y costumbres. A lo socialmente aceptable. Viene enmascarado incluso en consejos de amigos, consejos sinceros, pero envenenados. No es la primera vez que me dicen eso de Juan, ama y sé feliz, pero no publiques toda tu vida.

Si de verdad se prestase atención, se vería que esa foto manifiesta una realidad ordinaria, para nada extravagante ni en busca de demostrar nada a nadie… pero no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Me pregunto si a otro amigo heterosexual le habrían dicho lo mismo ante una circunstancia similar… Ojalá que así fuese, pero me temo que no. No creo que nadie se dirija a un colega criticando una foto cariñosa con una chica. Parece ser que las reglas del decoro son distintas según quienes sean los sujetos expuestos.

Me resulta también curioso como la muestra de un comportamiento evidentemente homosexual provoca semejantes reacciones en parte de mi entorno. Que no me beneficia… ¿en qué términos? O mejor dicho, ¿en términos de quién? ¿Por qué es desagradable la foto? Párate a pensar qué criterios utilizas, sé sincero contigo mismo.

Además, es curioso cómo se censura la foto pero no el hecho despreciable de criticar y reírse de un amigo. Me dicen que la gente se ríe de mi, que soy la mofa de muchos… Pues si soy sincero… me alegra saberlo, porque creo que es señal de que estoy en el buen camino. Amigo heterosexual, pediría que trates de abrir la perspectiva y que trates de comprenderme realmente, no sólo de manera superficial.

En cuanto al posible escándalo a mi familia… si puedo contribuir a que, por ejemplo, mis sobrinas no tengan el cerebro de garbanzo y sean más conscientes del mundo en el que viven, bienvenido sea. Precisamente una de las claves para ello es la visibilización, la normalización. Los gais no somos bichos raros. No tenemos por qué escondernos. Soy tan normal como tu. Soy tan perfecto como tu. Por eso también, si algún hipotético jefe no me contrata por las fotos que tengo publicadas… bienvenido sea, porque seré yo el primer interesado en no querer tratar con él.

Y entrando ya en lo personal, permíteme dudar de eso de creo que eres plenamente consciente de que te quiero como eres. Creo que quieres a la imagen que tienes del Juan de hace 11 años, no creo que quieras al Juan de 2017, al Juan en quien me he convertido. Más que nada, no puedes querer a alguien que no conoces.

En cuanto al cuando de verdad estés tranquilo y convencido no necesitarás demostrar nada a nadie, ojalá llegue el día…. Eso es caer muy bajo. Eso en mi pueblo se llama prejuicio. Sin apenas conocer mi realidad presente me juzgas como un pobrecico desvalido, desorientado y sin cariño. Es creerte con superioridad moral.

Eso de yo te quiero, si me quieres plantéate una cosa: Sé maricón, defiende lo que quieras, pero quítate todas tus redes. Cuéntale a la gente lo que quieras contar pero en persona, que me escribiste me suena en realidad a un “Yo te quiero, pero escondido, en el armario, sin que me supongas ningún dolor de cabeza. Renunciando a toda manifestación pública de tu forma de ser.” Y encima te aventuras a soltarme que es que no te atreves a quitarte las redes, que necesito cariño y tiempo… No utilices el argumento sentimentaloide de decir que no son prejuicios, que sólo estas hablando sin tapujos a un amigo…

Y, efectivamente, pocos amigos me quedan de los de antes, pero como amigo mío que eres, no me quieras tanto, quiéreme mejor, coño.

Confidence. Once a friend knows your intimacy, you are nude facing him.img_20170102_220303_102

Terapias de conversión

Recientemente hemos podido ver la noticia de que Malta se ha convertido en el primer país europeo en prohibir las denominadas “terapias de conversión”; por lo que se merecen un aplauso y se convierten así en referente para el resto de países de su entorno desarrollen leyes similares.

Pocos días antes de que esta noticia saltase a la palestra, se me presentó la oportunidad de reflexionar más a fondo sobre lo que supone la existencia de este tipo de terapias, y no se ha hecho más que reafirmar mi idea sobre que es necesario tomar este tipo de medidas llevando a la prohibición de las mismas.

Para quien no tenga del todo claro en qué consisten estas terapias, en ellas tienes a un señor o señora que dice que estas enfermo, te diagnostica, afirma que tienes un defecto en tu desarrollo sexoafectivo, en base a cuatro prejuicios y psicoanálisis barato y, como solución aplica terapia cognitiva y conductual, acompañada de terapia farmacológica dañina para tratar así de inhibir una orientación sexual. Un señor o señora que en base a la posición de poder otorgada por un sistema de creencias falsos se lucra de forma ilegítima de personas que están en una situación de vulnerabilidad. Pero, ¡oh novedad!, resulta que la orientación sexual no puede cambiarse. Y, en caso de problemas, la opción no es ofrecer una “salida” falsa a personas que sufren a causa de ella por motivos religiosos, sociales y culturales, garantizando el cambio y la cura definitiva. La única solución es ayudar a esa persona a amarse como es, a empoderarse y hacerle ver que puede ser igualmente feliz.

En base a esto me permito dudar de los testimonios de las personas que afirman haberse “curado de la homosexualidad”… (y no porque lo diga sólo yo, sino por la experiencia de cientos de personas que, tras afirmarse como “curados” y formar incluso una asociación para defender estas terapias, hayan pedido perdón públicamente por todo el daño causado y se hayan retractado de su supuesto cambio…) pero, en cualquier caso, con leyes como la de Malta no se iría a sancionar ni mucho menos, precisamente a la persona vulnerable que acude como supuesta única salida a sus problemas a estas terapias, sino a los “profesionales” que las ofrecen, siendo que como “profesionales” deben conocer la falsedad y daño que provocan esos postulados.

Y hablando sobre los problemas de salud mental que una persona LGTB pueda desarrollar, éstos son algo mucho más holístico a la persona, y reducirlo a que dichos problemas los tengan por el hecho de ser LGTB y por tanto haya que cambiar esa cualidad particular, es reduccionista, dañino y retorcido. Lo que se necesita no es una terapia que anule tu orientación y tu sexualidad, sino una que la integre como parte de tu persona y la ubique en el lugar que le corresponde, y no como primer y único objetivo… Los seres humanos somos mucho más complejos y estas terapias son simplistas.

Alguno podría argumentar que en realidad no existen conclusiones científicas claras, evidentes e irrefutables de cuál es el origen de la homosexualidad; pero entonces, ¿por qué defender unas terapias que tratan de demonizar ese aspecto? Siendo además que las evidencias en este punto en concreto, demuestran que son no sólo inútiles, sino que llevan a desarrollar otras patologías….

En las “terapias de conversión” se criminaliza todo lo “gay”, se culpabilizan sentimientos y afectos perfectamente normales. Tiene tanto sentido como crear una terapia para hacerte homosexual: ninguno. Es ridículo pensar que alguien heterosexual quiera ser gay, ¿verdad? Pues igual de ridículo es lo contrario. Pero si eres un hombre que cree que el “estilo de vida gay” es algo enfermizo, desordenado, antinatural, donde sólo hay drogas y sexo (y encima es pecado, pecado mortal!); para el que encima debes renunciar a la vida que llevas (amigos, familia, etc.)… pues es normal que “quieras dejar de ser gay” por todo lo que hay en juego. Pero todo esa creencia, adivina qué: es falsa! Se puede ser feliz y se puede serlo sin arruinar la vida a una mujer y posibles hijos futuros… Hay es donde está la mayor perversión de esas terapias. Por eso deben prohibirse: son mentiras que perpetúan un sufrimiento innecesario.

 

Precariedad laboral

Recuerdo perfectamente cuando, en 2007, se hablaba de este concepto en las aulas de mi Facultad de Económicas como una nueva lacra,  algo minoritario. Se presentaba como resultado de fuerzas casi incomprensibles, las mismas que generan errores en el sistema.

La precariedad laboral ha sido definida en función de cuatro grandes dimensiones: la inestabilidad en el empleo, la vulnerabilidad, los menores ingresos, y la menor accesibilidad de la población afectada a prestaciones y beneficios sociales.

En aquellos años, por ejemplo, al hablar de los mileuristas uno se llevaba las manos a la cabeza. Era algo precario, no aceptable, no estable. Esa precariedad laboral se presentaba como algo que afectaba principalmente a los jóvenes, sin estudios (o sin estudios finalizados) que se ganaban la vida en el sector de la hostelería, la construcción, o cualquier otro donde no se necesitase especialización. Venía asociado a la temporalidad (o incluso ausencia) de los contratos, a los pagos en negro, al no reconocimiento de las horas extras, etc. También se vinculaba a la falta de seguridad física en el desempeño del trabajo.

Hoy ya no es noticia Hoy, con una licenciatura, un máster, tres idiomas, contrato indefinido y 4 años de experiencia… si eres mileurista debes dar las gracias.

Es un tema ya asumido. Es así de triste, pero ya ha ocurrido y así lo hemos aceptado. Está aquí, y para quedarse.

Aprendiendo

Parece que este pequeño rincón de la web lo tengo como terapia para mis encuentros y desencuentros amorosos. Lo cual es verdad en cierto modo. No han pasado ni tres meses desde mi última publicación y he vuelto a teclear sólo para descansar la mente. En esos principios de agosto, donde el sol irradiaba su energía de la forma más exagerada del año, hablaba de la influencia de la química en el amor, así como de que no debemos dejarnos llevar por nuestros miedos. Sin embargo, hoy hace poco más de una semana que todo eso acabó.

Lo cierto es que estos pequeños rastros dejados en forma de post ayudan mucho a posteriori. Sobretodo, para tomar conciencia. Tomar conciencia del tiempo real que ha transcurrido, por ejemplo. En la madrugada del tres al cuatro de mayo nos dimos el primer beso, el seis de agosto declaraba mi amor en forma de post, y el pasado veintitrés de octubre nos dimos el último abrazo de esta historia. Aunque espero que no sea el último. Han sido unos meses, que han parecido años, y que se han pasado como en minutos.

Durante este breve tiempo he aprendido mucho. He aprendido sobre mi, sobre él, sobre un nosotros, sobre el amor y las relaciones. He aprendido que hay ocasiones en las que las mejores intenciones no son suficientes. He aprendido que puedo hacer daño sin quererlo, sin ni siquiera intuirlo; y que a la inversa también funciona esa casuística. He aprendido que por mucho que intente algo, por mucho esfuerzo que ponga, puede no ser suficiente; y no porque debería haber hecho más, sino porque esa forma, que es mi forma, no es la que le vale a la otra persona.

También he confirmado ciertas verdades que ya tenía presentes, pero las he conocido de una manera nueva. Véase la verdad de que “todo aquello que te molesta o irrita de otra persona, no es más que un reflejo de una limitación propia que te niegas a ver o trabajar sobre ella”, de lo cual he sacado un gran aprendizaje, dos más bien: 1. Nadie te va a amar como tu mismo debes amarte; y 2. Para ser amado como uno quiere y necesita, antes uno debe amarse a sí mismo. En el fondo es lo mismo, pero los matices son importantes. Si esto no se logra, la posible relación que se tenga hará aguas en poco tiempo. Y mejor que sea así, en poco tiempo, sino el daño infringido se eleva exponencialmente.

Otra gran verdad es la de que en el plano afectivo/espiritual, los “iguales se atraen”. De manera que la pareja con la que estés, o hayas estado, es -y volvemos a la anterior verdad- un espejo de cómo tu estás en ese momento. Tal vez puedas tener las mochilas más rebajadas, o simplemente más escondidas, pero seguro que lleváis una carga muy parecida. Esto lleva a que si quieres cambiar el tipo de persona que se te acerque en tu vida para recorrerla junto a ti, antes debes cambiar tu en primera persona. ¡A ver cómo me aplico el cuento, que eso de los cambios en el terreno personal no los llevo nada bien! ¡Qué difícil es asumir responsabilidades..!

Ya para terminar, hay un ejercicio muy interesante que recomiendo encarecidamente a todos aquellos que tengáis la suerte de poder hablar de formar calmada con vuestro ex, ya sea en el momento de la ruptura o un tiempo después, y es el hecho de que os cuenten desde su perspectiva las causas de por qué todo se ha torcido. Cuando os cuenten estas cosas, tratad de retenerlas en vuestra mente, porque es un material muy interesante sobre el que trabajar. ¿Por qué? Pues porque, añadiendo esa información a lo que uno en primera persona ha vivido, se ponen de manifiesto viejas heridas. No se puede trabajar ni curar heridas que no vemos ni sentimos, y el fin de una relación es un momento fantástico para verlas, ya que están a flor de piel, sangrantes por el daño recibido. No se pueden sanar las cosas inconscientes, pero al hacerlas conscientes ya se gana mucho. Aunque ahora “sólo” queda trabajarlo para que no se repita.

Así que, Miguel, con todo mi corazón, gracias. Gracias por tanto. Gracias por todo el amor que me has dado. Gracias por ser como eres. Gracias por todo lo que me has enseñado y no cabe en ningún post. Y perdón. Perdón por no haber sabido tratarte ni amarte de la forma que te mereces y quieres. Espero que estés bien y que seas feliz. Espero nos volvamos a cruzar. Hasta pronto.

Diecitantos

Hay momentos en los que veo claro que lo que mejor puedo hacer para poner en orden mi cabeza, es ponerlo por escrito. Y hoy a llegado el momento de compartir algunas reflexiones.

He llegado recientemente a la conclusión de que me estoy enamorando de nuevo. Casi un año después de la ruptura de mi anterior relación, parece que hay un hombre que me cuesta quitarme de la cabeza. No voy a explayarme en sus muchas bondades, las cuales no me provocan precisamente la necesidad de escribir, simplemente me limito a disfrutar de ellas.

Lo relevante en este punto de la historia es que cada momento que paso con él, lo disfruto, lo exprimo, lo vivo intensamente y me gustaría que no terminase nunca. Ya sea en la playa, o en el cine, o paseando, o bailando, o en la cama… siento lo que podría llamarse como felicidad; y, como tal, no me gusta que termine. Es más, me descubro a mi mismo pensando en él cuando no hay nada en lo que estar concentrado, ¡incluso hablando de él a amigos y familia!

OK. Es cierto que las endorfinas, la dopamina, la oxitocina y resto de química natural son las responsables de ello. Gracias a ellas hacemos cosas que de otro modo tomaríamos por locuras. Pero a lo que voy es que esa química es una herramienta: simplemente ayuda. Y ese creo que es precisamente el fin del enamoramiento: ayudar a identificar un posible compañero de vida. Remarco lo de POSIBLE. Uno dispone de ese tiempo en el que la química está revolucionada para establecer una relación, conocer a la otra persona, y ver si puede construirse, o no, un proyecto en común y a largo plazo. O al menos eso es lo que creo…

Tal vez os preguntéis qué tiene que ver el título con lo que os estoy contando (o tal vez no)…   Pero os adelanto que no, no es la edad del hombre en cuestión, si ese fuera el caso le habría identificado como “chaval”, “chico” o similar. Pero sí que tiene que ver con los miedos que me aparecen en formar de duda, en cuanto a continuar por el camino, a ver a dónde lleva esta historia, o dejarla aquí antes de que la despedida sea más dolorosa. Pero en realidad, esos miedos no son otra cosa que un miedo a aceptarme a mi mismo. (No creas que ha sido fácil el llegar a esta conclusión…)

Considero que en esta vida nada ocurre por casualidad, y creo también que la vida no es otra cosa que el arte de aprender a ser uno mismo, de seguir tu camino. Para ello nos ayudan personas que te enseñan algo nuevo en ciertos momentos de dicho camino. Unos están por más tiempo, otros por menos. Pero cada individuo tiene su importancia en tu historia particular. La relevancia dependerá de cómo tomes las decisiones en relación a dicha persona y a ti mismo, siendo lo peor, el tomarlas en base al miedo.

Evidentemente, el empezar algo nuevo da miedo, con independencia a la naturaleza de ello, pero me niego a que sea el miedo el que me paralice y me impida vivir una experiencia y luego acabar odiándome por el “y si…?”.

Aunque la realidad no es tan romántica, y es que necesitaré ayuda para superar ese miedo a ser juzgado, criticado, incomprendido a fin de cuentas, por mis amigos, familiares y conocidos. Miedo a que no entiendan mi relación por muy gayfriendly que puedan llegar a ser, y miedo a que esa presión sea más fuerte que los químicos.

Al fin y al cabo, si no fuera por esos diecitantos de diferencia… ¿qué sería? Sería porque es bajito, o por gordo, o por no tener estudios, o por ser de raza negra, o por…. porque al final el que me enamoro soy yo, y acabe como-y cuándo- acabe la historia, en el camino habré aprendido y crecido, ya sólo por no dejar que el miedo me condicione!

PD: La pelota está ahora en tu tejado, ¿me ayudas?

Proyecto Mentores

Tal y como os prometí hace unas semanas, aquí os copio la entrevista que me hicieron lxs chicxs de “De aquí al Pans” y ¡que podéis ver junto a muchas otras muy interesantes en su blog! Espero que os guste.

Como sabéis, nos encanta conocer asociaciones LGTB+ que ayudan a jóvenes y no tan jóvenes día a día. Hoy queremos mostraos a Afirma’t, que nacen como asociación después de un trayecto previo de dos años de trabajo y presidida por Gabriel J. Martin, uno de los mejores especialistas en Psicología Gay.

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Hemos pordido hablar con Juan Hernández, uno de los más jóvenes voluntarios de la asociación Afirma’t y miembro del Proyecto Mentores Gais de la misma, y del cual os va a explicar a continuación.

1. Sabemos que vuestra asociación es de reciente creación, así que nos gustaría que nos contarais cómo surge la idea de empezar este proyecto.

Si le echáis un vistazo a nuestro canal de YouTube puedes ver una explicación genial de viva voz, de los que son los principales impulsores, pero resumiendo todo comenzó por el grupo de Gais Pingüinos, que no es otra cosa que un grupo de hombres gais donde se debate y comenta (lo digo en presente porque todavía existe dentro de Afirma’t) realidades que vivimos en el día a día dentro de la comunidad gay. Y de ahí, como evolución natural ya que todo lo bueno es expansivo en sí mismo, surgió lo que hoy en día es Afirma’t: una asociación LGTB+ donde se busca hacer un bien con impacto directo sobre la comunidad a la que pertenecemos.

2. Para los lectores que no lo sepan, desde Afirma’t exite un sistema de voluntariado llamado “Proyecto Mentores Gais”. ¿Podríais explicarnos brevemente en qué consiste?

Eso de brevemente… ¡trataré de serlo! Es un proyecto en el que gais normales y corrientes como yo, nos hemos formado con mucho esfuerzo y compromiso para aprovechar nuestra experiencia previa y poder ayudar a otros que están pasando por ese mismo camino en el que nosotros vamos (en mi caso) sólo unos pocos metros por delante.

De esta manera, como acabamos de pasar por lo mismo, podemos dar pequeños “tips” y hacer útiles a otros todas esas experiencias personales, y aplicarlas en un contexto de confianza e igualdad. Ninguno de nosotros es psicólogo, ni de hecho pretendemos ni queremos serlo, simplemente somos un grupo de gais de muy distinto bagaje y que, precisamente por ello, podemos atender como asociación a todo tipo de casuísticas personales.

En mi caso personal ha supuesto la culminación a un proceso personal que se ha venido dando durante los últimos años y también, por qué no decirlo, una forma de devolver todo lo que me han ayudado a mi las personas que conocí en el grupo de Gais Pingüinos en general y el trabajo de Gabriel J. Martín en particular. Antes de conocerlo estaba… perdido es poco! Y creo que la mejor forma de agradecerlo es seguir trabajando como voluntario y que ese bien siga llegando a más personas como cascada. Tenéis más información del proyecto Mentores Gais aqui.

3. ¿Cuáles son las líneas de actuación que Afirma’t quiere llevar a cabo este año 2015?

Seguir afianzándonos como asociación, creciendo gracias al trabajo bien hecho de la Junta, voluntariado y socios. De momentos, además del proyecto Mentores Gais, está el proyecto Pingüinos, el proyecto Gaviotas (para nuestras amigas lesbianas), está la vocalía de Salud, que cuenta con un grupo de Pingüipluses para personas que conviven con el VIH y otro grupo de “Meditación sin gurús”. También vamos a estar presentes en el Pride Barcelona y desde la vocalía de Ludo se trabaja mucho para montar todo tipo de quedadas, excursiónes y demás.

4. Como siempre solemos hacer, ahora os preguntamos sobre un tema de actualidad del colectivo LGTB+. Hace un par de días, en Madrid se cometió un nuevo ataque homófobo a 4 jóvenes que se repitió varias veces durante la misma noche. ¿Cómo pensáis que lxs jóvenes LGTB+ deben actuar si son víctimas de homofobia, lesbofobia, bifobia o transfobia en cualquiera de los ámbitos sociales?

Sobre cómo actuar en caso de sufrir un ataque así… la verdad es que hasta el momento no me he visto en una situación ni siquiera cercana a lo ocurrido en Madrid, pero tendría en cuenta tres cosas: la primera es que no necesitamos más “mártires”, entiéndase la expresión, pues creo que como comunidad no podemos pedir a nadie en particular que actúe como un héroe y la integridad personal está primero.

En el caso particular de España, la igualdad de derechos ha crecido muchísimo en los últimos años y debemos agradecérselo precisamente a personas que, antes que nosotros, sufrieron violencia por su orientación e identidad sexual, pero gracias a su lucha nosotros tenemos la libertad de la que disfrutamos ahora de manera que, en segundo lugar, creo que sí tenemos la obligación de denunciarlo.

Pediría que no se dejase pasar, precisamente para continuar avanzando en la concienciación de la sociedad y en la igualdad, pues hay muchos que piensan que de “qué nos quejamos los gays si ya estamos más que respaldados”.

Y, en tercer lugar, recomiendo acercarse a pedir ayuda a las asociaciones LGTB que haya en su ciudad, allí uno siempre es bienvenido.

5. ¿Qué queda por hacer en el activismo LGTB+?

Una difícil pregunta… Mi aproximación al activismo LGTB es reciente y cada poco tiempo llega a mis oídos una (nueva para  mi) asociación u ONG diferente, que trabaja en una parcela distinta, lo cual es muy bonito. Tal vez me equivoque, pero para que me entendáis creo que, en cuanto a la situación en España en particular, el trabajo más gordo ya está terminando, ahora queda todo lo demás.

Tomando el paralelismo visual de una casa: creo que los cimientos y la estructura de la misma ya está hecha, y diría que hasta las instalaciones principales; pero quedan los apliques, los suelos, las capas de pintura, moquetas, muebles y demás! Todavía nos queda mucho trabajo por delante, pero al mismo tiempo es bonito ver todos los avances que ha habido en los últimos años.

Pingüinos

Hace ya bastante que no comparto nada por aquí. Ha sido un fin de año movidito y el comienzo de este 2015 no lo ha sido menos. Así que antes de continuar, ¡Feliz Navidad, feliz año nuevo y felices Reyes!

Quiero comenzar este año contándoos la maravillosa iniciativa que viene desarrollando desde hace más de dos años mi amigo Gabriel. Él es un psicologo especializado en el gay affirmative psicology y dentro de su innumerable trabajo se encuentra el proyecto Pingüinos. A través de este proyecto nos juntamos una vez al mes unos cuantos hombres gays de toda clase y condición en su casa. No penséis que se trata de un grupo de ayuda estilo alcohólicos anónimos, y aunque es cierto que guarda ciertas similitudes, la verdad es que sencillamente es un grupo de hombres en el que trabajamos diferentes temas de interés común, que pueden ir desde temas de prejuicios y homofobia interiorizada, hasta temas de sexualidad, ocio gay o prevención de VIH.

Para mi, el encontrar a este maravilloso grupo ha supuesto un vuelco en mi vida. Me ha ayudado a reconducir mi particular visión sobre mí mismo y sobre el colectivo gay en general. Me ha ayudado a quitarme viejos clichés e ideas preconcebidas sobre la sexualidad o sobre la forma de funcionamiento de la relaciones homosexuales. Me ha permitido identificar nuevos modelos, así como conocer de cerca casos de éxito de otros hombres gays en cuanto al proceso de autoaceptacion y autoconocimiento se refiere. Y, por último, me ha enseñado desde primera instancia que uno no esta sólo y que hay muchos hombres que han pasado por situaciones similares a las tuyas y que aunque la casuística pueda ser diferente, te das cuenta de que muchos demonios mentales no son más que imágenes distorsionadas de la realidad.

Lo mejor de todo esto es que el proyecto ha seguido creciendo y lo que al principio de mi incorporación, cuando ya llevaba un tiempo, era un pequeño grupo de apenas 20 personas y ahora en nuestro pequeño rincón de Facebook somos 87 personas de todas las edades, procedencias y nacionalidades.

Simplemente me queda dar las gracias al impulsor y creador de esta maravilla: Gabriel J. Martin, por todo su trabajo e ilusión. Aquí os dejo algunas referencias por si queréis más información.

http://www.gabrieljmartin.com/gaispinguinos.html

http://elblogdegabrieljmartin.blogspot.com.es/

PD: próximamente os contaré sobre un magnífico spin-off de los Pingüinos: el proyecto Mentores dentro de la asociación Afirma’t.